Leo en la red los últimos datos oficiales sobre la producción de papel en España: corresponden a 2010 y apuntan a que ese año se produjeron en nuestro paÃs más de 6.100 millones de toneladas de papel y cartón. No tengo ni idea de la cantidad de árboles que han debido de talarse para crear todo ese papel, lo que sà que sé es que, con sólo mis facturas telefónicas, podrÃa empapelar el comedor. Ya está, se acabó, de ahora en adelante intentaré imprimir lo menos posible y me paso a la “correspondencia virtual†que tantas empresas están promoviendo.
Aunque a priori los primeros beneficiarios de este sistema parecen ser las propias entidades emisoras, que son las que se ahorran la compra del papel y los cartuchos de tinta asà como la energÃa derivada de la impresión de documentos, las ventajas de la correspondencia online para el planeta son notables según todos los expertos. Veo que no se se trata sólo de evitar la tala indiscriminada de árboles, sino también de reducir las emisiones de CO2 que se lanzan a la atmósfera durante el transporte y reparto. Me han convencido :)
A partir de ahora, todos mis extractos de unoe no llegarán al buzón de mi casa porque asà lo he solicitado. Si os animáis a hacer lo mismo, sólo tenéis que entrar en la parte privada de www.uno-e.com y señalar la casilla correspondiente. Nada más.
Ahora que lo pienso detenidamente, todo son ventajas también para mÃ: apuntarme al “correo virtual†me va proporcionar una inmediatez imposible de conseguir con el correo postal tradicional. Además, tendré un mayor control sobre la gestión de mis cuentas, ya que ahora todo estará ordenado en la red por tipo y fecha y, si algún dÃa me solicitaran un justificante, sólo necesitarÃa un terminal con conexión a internet con el que descargar el documento en pdf para imprimir o compartir.
Mis nuevos documentos virtuales han comenzado a almacenarse desde que he contratado el servicio y permanecerán almacenados durante los siguientes cinco años. Uf, qué alegrÃa me da no tener que pensar dónde meterÃa las facturas de un lustro en el cajón de los papeles…










